En una jornada marcada por la oración y el compromiso social, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, encabezó un vía crucis y luego la misa en apoyo a los 260 trabajadores despedidos de la empresa textil Alal. "Tenemos que romper la indiferencia", pidió el prelado ante una comunidad conmocionada.
























