
En un duelo que tuvo emociones de principio a fin, Boca y Vélez repartieron puntos en Parque Patricios. El Fortín golpeó con Valdés y el Xeneize respondió a través de Ascacíbar en un partido que arrancó a puro vértigo y se fue apagando con el correr de los minutos. Los de Liniers conservaron la cima de la Zona A y los de la Ribera ya piensan en la Copa Sudamericana.

El tema es que el Xeneize junta buen pie en la mitad de cancha para arriba y, de tanto atacar el área de Tomás Marchiori, algo iba a conseguir. Y lo logró gracias a un angelado Ruso Ascacibar, que viene de racha tras el gol frente a Estudiantes de La Plata en la fecha anterior, y volvió a mojar tras una linda jugada colectiva y un rebote del arquero.
El local llegaba al empate por amor propio y por juego, fundamentalmente. Era un partidazo en Parque Patricios. Minutos más tarde, Montero se lució al ganarle un mano a mano a Dilan Godoy y, sobre el cierre del primer tiempo, el palo le negó el segundo gol a Ascacibar.
Ya en el complemento, el vértigo se apagó, la agenda apretada le jugó una mala pasada a ambos equipos y fue Boca quien aprovechó mejor esa merma física en los jugadores. El Xeneize asumió el protagonismo y encontró en Ascacibar a su principal argumento ofensivo. El mediocampista tuvo varias oportunidades para desnivelar el marcador, mientras que Flores también exigió en más de una ocasión a Marchiori. Sin embargo, la falta de precisión en los metros finales y las respuestas de los arqueros mantuvieron la igualdad en un encuentro que bajó la intensidad respecto de la primera mitad.
Ni los cambios lograron romper el equilibrio. Boca buscó hasta el final y Vélez también contó con una ocasión clara para quedarse con los tres puntos, pero la intervención de Montero evitó la caída del Xeneize. De esta manera, ambos equipos terminaron repartiendo puntos en Parque Patricios: el Fortín conservó el liderazgo de la Zona A, mientras que el conjunto de Rodolfo Arruabarrena ya pone la mira en el duelo de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Recoleta de Paraguay.
























