
Rosario Central se impuso 3-1 este sábado ante Estudiantes en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero, por la final de la Supercopa Internacional y sumó un nuevo título local, tras un partido con polémicas arbitrales y un final muy caliente.
El encuentro, que definió al campeón de la cuarta edición del certamen, fue arbitrado por Darío Herrera, el gran apuntado por la gente del "Pincha" por el penal que Ángel Di María cambió por gol para dar vuelta el resultado, una presunta mano en el área del "Canalla" cuando el encuentro estaba ya 2-1 y la no expulsión del futbolista Elías Verón.
"Fideo", en tanto, fue la gran figura de la cancha con un golazo espectacular de tiro libre y el mencionado grito de penal.
























