
Las contradicciones que marcó el CECIM en el discurso de Javier Milei sobre las Islas Malvinas
Los excombatientes también repasaron distintas acciones del Gobierno que, desde su perspectiva, contradicen el mensaje pronunciado por Milei en cadena nacional, entre ellas sus expresiones de admiración hacia Margaret Thatcher, el vínculo con Boris Johnson y el encuentro con la entonces jefa del Comando Sur estadounidense, Laura Richardson.
En ese listado también incluyeron el acuerdo conocido como Mondino-Lamy y el viaje realizado a comienzos de 2026 por Milei junto a su hermana Karina, el ministro de Defensa y Martín Menem para brindar en el submarino USS Nimitz, además de otras decisiones que, según la organización, evidencian un alineamiento internacional incompatible con el discurso presidencial.
"Nos quiso vender la tortuga como si fuera un galgo y eso hace que debamos estar muy atentos", advirtió el CECIM, que interpretó que detrás de la reivindicación presidencial sobre las islas podría existir una estrategia política más amplia. La organización sostuvo que el mensaje debe analizarse junto con otras medidas impulsadas por la administración libertaria.
En esa línea, los veteranos relacionaron su advertencia con la Patagonia y Tierra del Fuego, y señalaron otras decisiones vinculadas con el régimen de tierras y la protección de la propiedad privada. Para el CECIM, esas medidas forman parte de un proceso que debe observarse con especial atención por sus posibles consecuencias sobre la soberanía territorial.
"No era casualidad derogar la ley de tierras, como tampoco la ley de la inviolabilidad de la propiedad privada", plantearon desde la organización, que acusó al Gobierno de haber identificado la causa Malvinas como uno de los principales puntos de consenso entre los argentinos para incorporarlo a su estrategia política.
Finalmente, el CECIM rechazó que las palabras del Presidente puedan interpretarse como una posición genuinamente contraria al Reino Unido, la OTAN, Estados Unidos o Israel, y puso en duda que la reivindicación de la soberanía pueda separarse del resto de las decisiones adoptadas por la administración de Milei desde su llegada al poder.























