
El punto de inflexión se dio luego de un nuevo encuentro paritario donde el Poder Ejecutivo no presentó avances. La representación oficial volvió a sostener la propuesta previa y ratificó que únicamente dará cumplimiento al incremento del 3% dispuesto por la vía judicial.
Esta posición fue rechazada de plano por las representaciones gremiales, desde donde advierten que los salarios del sector acumulan un atraso cercano al 35% respecto a los niveles de diciembre de 2023, exigiendo una recomposición real frente a la pérdida de poder adquisitivo.
Como respuesta al estancamiento de las conversaciones y el endurecimiento de las posturas, la comunidad universitaria prepara una medida de fuerza masiva.
A diferencia de las movilizaciones anteriores hacia el Congreso o la Casa Rosada, la marcha del 15 de octubre tendrá como destino inédito las puertas del Palacio de Tribunales, trasladando la centralidad del reclamo al ámbito de la Justicia.























