
La licuación de los salarios de los trabajadores es una de las patas fundamentales del plan de desinflación que impusieron Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo. Como consecuencia de ello el consumo y la producción se derrumbaron a los niveles de la pandemia al tiempo que el endeudamiento de las familias para hacer frente a gastos básicos se disparó mientras la morosidad a la hora de enfrentar esas deudas alcanzó un récord histórico.
En ese sentido, la consultora Zentrix dio cuenta de la mayor de las preocupaciones de los argentinos: el sueldo no alcanza.
De acuerdo con el último sondeo el 81,8% de los argentinos advierte que su salario no logra ganarle a la inflación, una percepción que incluso se profundizó levemente respecto del mes anterior, cuando alcanzaba al 81,2%.
El relevamiento de Zentrix también advirtió que que el escenario social está atravesado por una mirada pesimista sobre el futuro del país. El 57,4% de los encuestados se declara pesimista, mientras que el 34,3% mantiene una visión optimista.
La percepción también cambia según se evalúe la situación personal o la del país: el 39,3% califica negativamente su situación económica individual, pero esa proporción asciende al 61,5% cuando se refiere al escenario nacional.
En ese contexto, los ingresos y salarios aparecen como la principal preocupación, mencionados por el 50,1% de los consultados, apenas por encima de la incertidumbre económica, con 49,8%. Más atrás se ubican el desempleo, con 40,9%; la corrupción, con 39,6%; y las tarifas de los servicios públicos, con 35,2%.
La desconfianza hacia las estadísticas oficiales también forma parte de este escenario. El 67,1% de los encuestados considera que la inflación difundida por el Indec no refleja lo que percibe en su vida cotidiana, mientras que el 30,6% sostiene que sí representa su experiencia. La percepción negativa se mantiene prácticamente estable respecto de agosto, cuando el 65,8% tampoco confiaba en el dato oficial.
En la misma línea, el centro de análisis económico Equilibra advirtió que el ingreso real disponible registrado de 14,5 millones de personas cayó en septiembre pasado 0,9% en términos mensuales y 5,4% interanual en comparación con el mismo mes del año pasado y quedó 16,1% por debajo del nivel promedio registrado entre enero y septiembre de 2023.
La contracción fue más pronunciada entre los salarios privados registrados del SIPA, que retrocedieron 1,7% mensual y 4,8% interanual, y las jubilaciones mínimas con bono, que disminuyeron 0,6% y 10,1%, respectivamente.
En tanto, el resto de las jubilaciones se mantuvo prácticamente estable frente al mes anterior (-0,1%), aunque acumuló una baja de 4,8% interanual.
Los salarios públicos, por su parte, se recuperaron por segundo mes consecutivo, con una mejora de 1,3% mensual, aunque todavía registran una caída de 6,5% interanual.
























