
La temperatura del mar en la región de la corriente de El Niño podría llegar a 3,8 °C por encima de lo normal entre noviembre y enero
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que El Niño se intensifique entre noviembre de 2026 y enero de 2027. En ese trimestre, la anomalía promedio de la temperatura superficial del mar en el océano Pacífico, en la región Niño 3.4, podría llegar a los 3,8 °C por encima de lo normal.
El Niño podría intensificarse hasta diciembre
De acuerdo con el pronóstico de la OMM, diciembre sería el mes en que se alcance el pico del calentamiento. Esos 3,8 °C no corresponden a la temperatura absoluta del agua, sino a la diferencia con los valores habituales en esa zona del Pacífico.
La estimación forma parte de la actualización climática estacional mundial para noviembre, diciembre y enero. El organismo reúne pronósticos de varios modelos y señala que las diferencias entre sus resultados son relativamente pequeñas, un elemento que respalda la confianza en esta proyección.
El fenómeno de El Niño está asociado a variaciones en los patrones de temperatura y precipitaciones en distintas regiones del mundo. No obstante, el informe citado brinda una mirada global para los próximos meses y no precisa en este pronóstico qué condiciones se esperan en cada país.
Qué se prevé para los otros océanos
En el océano Índico, el Dipolo del Índico positivo tendería a debilitarse y a acercarse a valores normales. Según la actualización de la OMM, la anomalía promedio prevista para el trimestre es de aproximadamente 0,3 °C.
Por otra parte, se espera que las aguas superficiales del Atlántico ecuatorial continúen más cálidas que el promedio. El pronóstico también prevé temperaturas por encima de lo habitual en las regiones tropicales norte y sur de ese océano.
La OMM difunde esta actualización cada mes, con el fin de anticipar patrones globales de temperatura y lluvia para los tres meses siguientes. La intención es que los países puedan prepararse ante posibles impactos vinculados al clima, mientras que las previsiones regionales permiten precisar qué efectos cabría esperar en cada zona.























