
En plena crisis económica que golpea las arcas estatales provinciales y municipales, una comuna correntina sorprendió está semana con imágenes del programa de módulos habitacionales que está construyendo y entregando a familias carencias con fondos propios.
Se trata de la localidad de San Isidro, dónde la intendenta Vilma Ojeda salió personalmente a fiscalizar el avance de las casi 20 viviendas que ya lleva construidas en medio año de gestión.
Son viviendas que, si bien están construidas en madera, cing y otros materiales primarios, sirven de paliativo para parejas jóvenes o familias de bajos recursos que necesitan un techo para sobrevivir. Las mismas están ubicadas tanto en algunos barrios populares de la localidad como en parajes de la zona rural.
ESFUERZO PROPIO, AYUDA ESTATAL
"Está semana se está terminando de construir una nueva casilla en el barrio Esperanza destinada a una familia de apellido Aguilar-García, y venimos de entregar otros módulos en el paraje El Duraznillo y también en pleno San Isidro", comentó el funcionario a cargo de Obras.
Asimismo la jefa comunal Vilma Ojeda destacó por un lado la planificación y el esfuerzo monetario de un Municipio considerado de categoría "menor" pero también comentó que, "esto no es más que una leve respuesta a la enorme demanda de viviendas que hay departe de las familias y más ahora con la tremenda crisis económica. Es una ayuda que ojalá en el futuro podamos ir perfeccionando e incrementando porque le da un mínimo de dignidad a nuestros pobladores", indicó Ojeda.
San Isidro es una pequeña localidad correntina de unos 12 mil habitantes contando la urbe y sus casi 20 parajes rurales. Se encuentra ubicada en el departamento Goya a unos 270 kilómetros al sur de la capital provincial.























