
El Tribunal Federal que lleva adelante el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, el niño de cinco años visto por última vez en Corrientes en junio de 2024, ordenó detener a Agustín Ybarra por presunto falso testimonio este miércoles.
Ordenaron la detención de Agustín Ybarra durante el juicio por Loan Peña
La medida se dio luego de que la Fiscalía y varias defensas cuestionaran sus respuestas durante la declaración y solicitaran una medida inmediata.
Al fundamentar la medida, los magistrados sostuvieron que el testigo se mostró “manifiestamente reticente” y que sus respuestas fueron “elusivas, inconsistentes y esquivas”.
Según la información difundida sobre la audiencia, Ybarra apeló reiteradamente a la falta de memoria sobre situaciones relevantes.
El juez Eduardo Belforte le advirtió durante el interrogatorio que ocultar información también podía constituir falso testimonio. Pese a las exhortaciones para que hiciera un esfuerzo por recordar los hechos, el testigo mantuvo sus respuestas breves y evasivas.
Ybarra se desempeña actualmente como secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Concepción. Antes había trabajado como chofer del senador radical Diego Pellegrini, señalado como un hombre de confianza del exgobernador correntino Gustavo Valdés.
La importancia de su declaración radica en su participación en el traslado de Laudelina Peña, tía de Loan, y de su hija Macarena hasta la ciudad de Corrientes, a fines de junio de 2024.
La razón por la que Agustín Ybarra es un testigo clave
En la madrugada del 29 de junio, Laudelina declaró ante la Justicia provincial que el niño había sido atropellado accidentalmente por una camioneta vinculada a los imputados María Victoria Caillava y Carlos Guido Pérez.
Según los datos incorporados al caso, el recorrido comenzó en un Volkswagen Passat, desde Esquina hasta el domicilio de Laudelina, con la presencia del abogado José Fernández Codazzi.
Después, el grupo continuó el viaje hacia Corrientes en una camioneta del letrado.
Durante su comparecencia, Ybarra afirmó que ni Pellegrini ni Codazzi le habían informado que Laudelina era una persona central en la investigación por la desaparición del niño.
























