En un encuentro cargado de tensión, con dos penales, dos expulsados en el alargue y un Hernán Galíndez monumental bajo los tres palos, el Globo hizo historia en La Boca: eliminó al Xeneize, uno de los grandes candidatos del Torneo Apertura, con nueve jugadores.
Tras el golpe inolvidable, ahora espera en cuartos de final por el ganador del cruce entre Lanús y Argentinos Juniors.
Boca perdió 3-2 con Huracán, en La Bombonera, y quedó eliminado en los octavos de final del Torneo Apertura. En un encuentro histórico, que tuvo dos penales y dos expulsados en el alargue, y con el arquero Hernán Galíndez como figura excluyente, el Globo dio el golpe de visitante con nueve jugadores y dejó afuera a uno de los candidatos a llevarse el título, con goles de Leonardo Gil y un doblete de Oscar Romero desde los doce pasos; habían marcado para el local Milton Giménez y Ángel Romero. Tras el golpe inolvidable, ahora espera en cuartos de final por el ganador del cruce entre Lanús y Argentinos Juniors.
Empezó otro torneo con el arranque de los playoffs y Boca lo sufrió desde el primer minuto. Los mata-mata del Torneo Apertura se juegan con otra intensidad, muy distinta a la fase regular donde el objetivo es sumar puntos. Y el Xeneize volvió a mostrar problemas en esos partidos decisivos, en los que no hay margen de error y el que pierde queda eliminado. En el inicio del encuentro, esa presión se hizo evidente dentro de la cancha.

A los 5' del primer tiempo, en una salida del fondo fallida entre el arquero Leandro Brey y Milton Delgado, el Globo aprovechó, presionó bien arriba y, con un zurdazo cruzado de Leonardo Colo Gil, enmudeció a toda la Bombonera, que no esperaba estar 1-0 abajo en el arranque del partido. Primer gol del volante en el torneo en Huracán. Para colmo, el local sufrió la lesión de Adam Bareiro, que fue reemplazado por una lesión muscular.
El equipo de Diego Martínez cambió rápido el libreto y empezó el show de su arquero, Hernán Galíndez. El 1 de la Selección de Ecuador demostró por qué jugará el Mundial 2026 y sacó 6 pelotas de gol. Literal. Fue el guardameta que más situaciones de gol evitó en un tiempo en todo el campeonato local.
A repasar. Un cabezazo imposible a Lucas Blondel en el ángulo que era gol en contra en todos lados, dos remates desde lejos de Delgado, un derechazo cruzado de Santiago Ascacibar, un mano a mano y un cabezazo a quemarropa de Miguel Merentiel. Una actuación consagratoria del argentino nacionalizado ecuatoriano en un primer tiempo a pedir del conjunto de Parque Patricios.
El segundo tiempo fue un monólogo de Boca. Con el dominio absoluto de la pelota y Huracán replegado cerca de su arco, el equipo del Sifón Úbeda salió decidido a buscar el empate. El Globo armó un muro con diez jugadores detrás de la línea del balón e intentó cerrarle todos los caminos al Xeneize, que igualmente logró generar peligro. La más clara llegó rápido: tras un centro de Tomás Aranda, Boca estrelló una pelota en el palo y quedó a centímetros de la igualdad. La Bombonera empezaba a empujar y el empate parecía cada vez más cerca.

Y como el fútbol no entiende de merecimientos, el mismo hombre que había sostenido con vida a Huracán en La Bombonera terminó protagonizando la jugada del empate. Después de un centro de Leandro Paredes, que tuvo un partido apenas discreto, Hernán Galíndez salió mal, rechazó de manera defectuosa y la pelota rebotó en la espalda del ingresado Milton Giménez antes de meterse en el arco. La Bombonera explotó, los nervios se apoderaron del partido y el alargue pasó a ser realidad.
En el suplementario pasó absolutamente de todo. Fue un partido aparte, uno de esos encuentros caóticos que quedarán en el recuerdo durante años. Y Boca, que ya había dado señales de debilidad en las grandes citas, volvió a derrumbarse en el momento decisivo. En apenas diez minutos cometió dos penales insólitos y Huracán no dejó pasar la oportunidad: el recién ingresado Oscar Romero convirtió dos veces consecutivas y silenció La Bombonera.
El gran apuntado de la noche fue Lautaro Di Lollo. Primero derribó a Bisanz dentro del área apenas comenzado el alargue y, minutos después, protagonizó una acción todavía más increíble: metió el brazo de manera inexplicable y el árbitro Pablo Echavarría sancionó otro penal sin dudar.
Para no ser menos, Huracán entró en el juego físico que propone siempre el local y se le salió la cadena. Dos expulsados en la misma jugada: Erik Ramírez, por un pisotón infantil a Aranda, y el capitán Fabio Pereyra, por doble amarilla, por protestar. Empezaba otro partido en el alargue. El partido cambiaba por completo y parecía abrirse la gran oportunidad para Boca.
Sin embargo, ese momento nunca llegó. Con dos hombres de más y casi 20 minutos por delante, el Xeneize fue pura impotencia. Apenas pudo descontar mediante un cabezazo de Ángel Romero, insuficiente para evitar una eliminación (la cuarta al hilo en La Bombonera -Alianza Lima, Independiente, Racing y Huracán) que terminó siendo cinematográfica: épica para Huracán y terrorífica para Boca, que profundizó su crisis y ya acumula más de tres años sin levantar un título.
Tras la dura eliminación, Boca Juniors deberá cambiar rápidamente el chip y poner toda su atención en la Copa Libertadores, donde se jugará gran parte de su futuro en busca de la clasificación a los octavos de final. El Xeneize recibirá el martes 19 a Cruzeiro y luego será local el jueves 28 frente a Universidad Católica, ambos encuentros desde las 21:30. Por el lado de Huracán, el próximo desafío serán los cuartos de final del Torneo Apertura: jugará el martes, en horario todavía a definir, ante el vencedor del cruce entre Argentinos Juniors y Lanús.






















