El interventor de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC), Alfredo Aún, confirmó que una nueva medida del Gobierno nacional impactará fuertemente en la provincia, lo que resultará en un aumento significativo en la factura de luz para miles de hogares.
Aún señaló que la resolución de la Secretaría de Energía de la Nación, que establece una nueva metodología a partir del 1° de enero del 2026, afectará a un gran número de usuarios:
"Hay aproximadamente 100.000 usuarios en la provincia Corrientes que podrían llegar a perder subsidios".
Según el funcionario, Corrientes cuenta con cerca de 300.000 hogares con subsidio nacional, por lo que la aplicación de la medida implicaría que "un tercio de la población perdería el beneficio" y pasaría a pagar más caro el servicio eléctrico.
Nueva clasificación de usuarios y mitigación del impacto
Aún explicó que el esquema actual de categorización de hogares (N1, N2 y N3) será reemplazado por un único registro. La nueva normativa establecerá un determinado nivel de hogares que seguirán teniendo beneficios y otros que no.
El interventor de la DPEC aseguró que se encuentran estudiando el alcance de la medida nacional para "ver de qué forma podemos atenuar el impacto" en los usuarios correntinos. Además, informó que el Estado nacional "abrirá una audiencia pública" para escuchar opiniones antes de la implementación en enero de 2026.
Alerta por déficit energético en verano
El funcionario de la DPEC también se refirió al riesgo inminente de restricción energética que enfrenta el país para la temporada de verano, una preocupación que fue comunicada por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A. (Cammesa).
"Va a haber una restricción en la cantidad de energía disponible en el Estado nacional, o sea, a la Argentina le va a faltar aproximadamente 3000 MW para pasar el verano", dijo en declaraciones a radio Continental Corrientes.
Aún comparó este déficit con la capacidad de generación de la represa local, señalando que faltará "más o menos un Yacyretá de falta de energía". Si bien se espera que países vecinos como Brasil, Uruguay y Paraguay inyecten energía, la restricción en la cantidad de energía disponible en el país es un problema real.
A esto se suma un problema "crítico en el transporte" eléctrico, ya que la infraestructura de distribución data de hace 30 años.


















