El peso argentino perdió valor frente al dólar durante 2025 según un ránking global de monedas emergentes divulgado recientemente. De acuerdo con este relevamiento, acumuló una caída cercana al 28% ubicándose por encima de otras monedas de países que atraviesan fuertes tensiones económicas, como por ejemplo, la lira turca, con una devaluación del 16,67%.
El informe indicó que el derrumbe del peso responde a una combinación de factores internos y externos. Tras la apreciación que vivió en 2024, el país cambió su esquema cambiario: abandonó el tipo de cambio fijo con micro-devaluaciones periódicas y adoptó un régimen de bandas cambiarias más amplias.
Ese cambio, sumado a la incertidumbre macroeconómica y a la volatilidad global, impulsó una degradación rápida del valor de la moneda local. Las inversiones se retraen, la demanda de dólares se dispara y el peso pierde terreno a velocidad.
Esto impacta de manera tácita en hogares, empresas y contratistas: precios importados, insumos, servicios y bienes transables pasan a costar significativamente más de lo que costaban hace apenas meses.
Qué significa para los argentinos la devaluación del peso frente al dólar
- Aumento de los costos de productos importados o que dependan de insumos importados.
- Servicios dolarizados o indexados al dólar como turismo, medicamentos, tecnología e importaciones particulares se vuelven más caros.
- Baja del poder adquisitivo: el salario en pesos compra menos frente a esta devaluación.
- Inseguridad económica y tentación de dolarizar ahorros: muchos vuelven a buscar refugio en el dólar para preservar valor.


















