Con una misa presidida por el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, se llevó a cabo el traspaso de las encargadas en la Fazenda de la Esperanza "Nuestra Señora de Itatí" en colonia Cecilio Echeverría, departamento de Lavalle. Andrea Vera asumió formalmente como la nueva responsable de la comunidad.
Andrea Vera, de nacionalidad paraguaya y con una década de trayectoria en la Familia de la Esperanza, llega a esta nueva misión luego de completar su formación en Brasil. La nueva referente sucede a Jacqueline Nuñez Da Rosamo, quien dejó sus funciones para asumir la conducción de la Fazenda femenina en Uruguay.
HOMILÍA DEL OBISPO
Monseñor Canecin centró su homilía en el pasaje del Evangelio según San Marcos: “El Reino de Dios está llegando, conviértanse y crean en la Buena Noticia” y destacó que “estas palabras son una invitación directa a vivir desde la esperanza”.
A las mujeres que se encuentran en su “caminata de recuperación “, animó a "volver la mirada hacia Dios" para encontrar sentido en medio de las dificultades actuales.
"Creer en la Palabra de Dios es una actitud de fe que tenemos que vivir", señaló.
Más adelante en su predicación, monseñor Adolfo Canecin, profundizó en una de las peticiones del Padrenuestro: "Hágase tu voluntad" y explicó que esta frase debemos relacionar con la disponibilidad evangélica.
Estar "disponible significa abrazar los proyectos de Dios". Esta enseñanza cobró un sentido especial al referirse al nuevo destino de las responsables de la Fazenda de la Esperanza. El obispo agradeció su entrega y señaló que este cambio de misión es un testimonio vivo de esa apertura al proyecto de Dios.
"Rezar el 'hágase tu voluntad' es ponerse en manos del Señor con confianza. Es la disposición de corazón que hoy vemos en nuestras hermanas de la Fazenda”, subrayó monseñor Canecin al agradecer a Jaqueline que parte a una nueva misión en Uruguay y dando la bienvenida a la nueva responsable Andrea Vera que llega desde Paraguay.
Al cierre de su mensaje, instó a la comunidad a ser portadores de la bendición de parte de Dios, en sus hogares, en los ambientes donde frecuentamos y lugares de trabajo, recordando que el encuentro con Cristo es el motor que renueva toda vida cristiana.
"La esperanza no defrauda porque nace de la fe", concluyó el obispo.
La celebración contó con la participación de los voluntarios de la Fazenda de la Esperanza, que despidió con gratitud a la responsable saliente y dio la bienvenida a Andrea Vera en esta nueva etapa de servicio y acompañamiento a un grupo de mujeres que se encuentran en su etapa de recuperación de las adicciones.-



















