Este lunes, pasadas las 11:30, un grupo de exempleados de la empresa textil Alal se reunieron con fuerza frente al edificio municipal de Goya, para denunciar públicamente el impacto del cierre definitivo de la fábrica. Los manifestantes, que perdieron sus puestos de trabajo elevaron su voz por el pago íntegro del 100% de las indemnizaciones que les asiste por ley, tras años de labor en la planta.
La protesta no solo visibilizó la dura realidad de estos obreros, sino que también puso en evidencia la preocupación colectiva por la estabilidad económica de sus hogares. Muchas familias dependían exclusivamente de estos salarios, y ahora enfrentan dolor e incertidumbre. "Necesitamos trabajar, necesitamos mantener nuestra familia, nuestros hijos" expresó uno de los presentes.
Durante la concentración, los trabajadores hicieron un llamado directo a las autoridades municipales y provinciales para que intervengan de manera inmediata. Solicitaron no solo el cumplimiento estricto de las normativas laborales, sino también el impulso de medidas concretas que reactiven el sector textil local..



















