Cerca de las 11 a.m. un hombre denunció a la policía que su vehículo había desaparecido del lugar donde lo había dejado, sin embargo, tuvo un giro inesperado. A pocas cuadras, sobre calle Belgrano, el patrullero encontró el automóvil estacionado, en perfecto estado. Su dueño no lo había recordado.
Tras las verificaciones de rigor, se confirmó que no hubo robo ni maniobra delictiva. El misterio se resolvió de la manera más simple: el propietario había olvidado dónde lo dejó.
El caso pasó de presunto hecho de inseguridad a pequeña confusión dominical. Desde la dependencia destacaron la rápida respuesta del personal, que en cuestión de minutos logró "recuperar" un auto que nunca se había ido muy lejos.



















