A dos meses del cierre de la hilandería Emilio Alal en Goya, el conflicto laboral persiste sin soluciones. La tensión escaló con una orden judicial que impone una restricción perimetral de 200 metros alrededor de las viviendas de los propietarios, según informó el periodista Juan Cruz Velázquez.
260 familias esperan indemnizaciones y salarios adeudados, mientras tanto continúan las protestas afuera de la casa de la familia Alal. A raíz de esto se dispuso una perimetral vigente por 180 días y dirigida a unos 12 extrabajadores, incluidos delegados.
Los afectados lo ven como un freno a sus reclamos, alegando que se basa en presuntos actos de vandalismo sin pruebas concretas que los impliquen. La situación, lejos de resolverse, se complica día a día en medio de la incertidumbre económica.





















