En la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, más de 100 adolescentes pertenecientes a las parroquias Nuestra Señora de Itatí y San Pantaleón se congregaron para participar de la jornada juvenil "Jesús, Buen Pastor". Estuvieron acompañados por sus catequistas, animadores juveniles y el párroco, padre Juan Carlos Mendoza.
El encuentro, que tuvo lugar en la sede parroquial, reunió a jóvenes de comunidades tanto de la zona rural como de la ciudad.
Los jóvenes conformaron grupos de trabajo para reflexionar sobre la vida vocacional. El clima de fraternidad se vio fortalecido por un momento compartido de matecocido con tortas fritas, preparado por los padres de los jóvenes que viajaron desde las comunidades rurales.
Tuvieron momentos de intensa animación y alegría con espacios de profunda espiritualidad, destacándose la Adoración al Santísimo Sacramento.
El cierre del encuentro fue la celebración de la Santa Misa, presidida por el padre Mendoza.
HOMILIA
En su homilía, el padre Juan Carlos Mendoza recordó que el primer llamado del Señor es "a la vida", citando las palabras de Jesús: "Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia".
"El otro llamado que nos hace hoy el Señor es al amor. De todas las criaturas, el único capaz de amar es el ser humano, dotado de inteligencia y libertad", afirmó.
Hizo hincapié en el llamado a la santidad, citando el magisterio del Papa Francisco: "Ser santo no es estar en las estampitas o con medallas colgadas al cuello; miremos al 'santo de la puerta de al lado'. Todos estamos llamados a santificar nuestras vidas en las cosas cotidianas".
Al referirse al Evangelio del Buen Pastor, sintetizó: "El Buen Pastor no viene a robarnos nada; al contrario, multiplica la vida y nos la ofrece en abundancia. Con Cristo, la vida vale la pena".
Animó a los jóvenes a escuchar la voz de Dios: "Si perciben que el Señor los llama, no tengan miedo. Descubran su vocación como un camino de belleza y plenitud".























