Entraron a controlar una carnicería y encontraron carne sin papeles, sin sellos y sin garantías sanitarias. La Policía Rural de Empedrado secuestró más de 120 kilos de carne bovina presuntamente faenada de manera clandestina durante un operativo realizado en El Sombrero.
Los cortes estaban en cámaras frigoríficas, pero no tenían sellos sanitarios ni documentación que acreditara su origen legal. Después, la pericia veterinaria confirmó que la carne no era apta para consumo humano.
Resultado: secuestro total, causa judicial y destrucción de toda la mercadería. Porque cuando la carne entra por atrás… el riesgo también.























