La investigación arrancó por una denuncia de abigeato y terminó destapando algo mucho más grande. Después de varios allanamientos en Guaviraví, la Policía Rural de La Cruz secuestró más de 300 kilos de carne, armas de fuego, municiones, cuchillos, serruchos, freezers y hasta una moto presuntamente usada por los cuatreros.
Entre las armas había rifles, un revólver y una “tumbera”. Una de ellas estaba cargada y lista para disparar. Dos hombres terminaron detenidos y quedaron a disposición de la Justicia.






















