A pesar de la lluvia, la 36ª edición de la Expo Goya abrió sus puertas en el predio Costa Surubí, precediendo la 47ª Fiesta Nacional del Surubí".
En la noche del miércoles, envuelto en una atmósfera cargada de anticipación y resistencia a la lluvia, el predio Costa Surubí se iluminó para dar inicio a la 36ª edición de la Expo Goya, un evento icónico que tradicionalmente precede la Fiesta Nacional del Surubí.
El recinto, repleto de incontables stands de variada índole, brillaba bajo las luces, dando testimonio de la resistencia de los asistentes que, a pesar del clima lluvioso, se habían congregado en abundancia para ser parte de la inauguración. El enorme lugar resonaba con la vitalidad y el espíritu de la gente, un reflejo de la importancia y la trascendencia de este evento en la comunidad.
La Expo Goya, más que una exposición, ha crecido para convertirse en una tradición en sí misma, su relevancia remontándose a los inicios de la Fiesta Nacional del Surubí. Fue entonces cuando los primeros expositores se instalaron en el parque a orillas del río Santa Lucía, marcando el comienzo de lo que se convertiría en una celebración anual amada y esperada.
La apertura oficial del evento tuvo lugar como estaba previsto, a pesar de la lluvia persistente. El acto de inauguración estuvo presidido por el gobernador de la provincia, Gustavo Valdés, y el intendente Mariano Hormaechea.
Las estrofas del himno nacional argentino, interpretadas por la banda militar del Ejército Argentino, llenaron el aire. A esto le siguió una invocación religiosa a cargo del vicario general de la diócesis de Goya, Juan Carlos Mendoza, que impartió su bendición general, marcando un momento de reflexión y gratitud.
El momento culminante llegó con el corte simbólico de cintas por parte de las autoridades, un acto que oficialmente marcó la apertura de la Expo Goya. Posteriormente, las autoridades se dirigieron al monumento del pescador, un sitio de significativa importancia, y realizaron un recorrido por la exposición.
La Expo Goya, con su vibrante variedad de stands y la energía infecciosa de sus asistentes, promete ser un preludio emocionante para la 47ª edición de la Fiesta Nacional del Surubí. A medida que la noche avanza, la expectativa crece, los corazones laten con anticipación y el predio Costa Surubí resuena con la promesa de los días festivos que se avecinan.