El Primer Domingo de Adviento es el inicio de un tiempo de preparación para vivir el gozo de la Navidad. Al mismo tiempo, se da inicio a un Nuevo Año Litúrgico para la Iglesia Católica. En esta ocasión, en el Evangelio de Mateo, Jesús exhorta a estar preparados: "Velen, pues, y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor".
Todas las lecturas bíblicas que escucharemos a lo largo de esta primera semana, de la misma manera que la predicación, son una invitación a estar vigilantes, atentos. Debemos estar vigilantes porque el Señor ha de venir en el momento menos pensado: “Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa”. Por eso, es indispensable que todo miembro de la Iglesia haga un propósito de conversión y ponga medidas para avanzar en su conversión personal. En esto consiste el camino hacia la Navidad.
El tiempo de Adviento, que constituye el primer tramo del Año Litúrgico, tiene una duración de cuatro semanas. Este año 2025 comienza el domingo 30 de noviembre y se prolonga hasta el miércoles 24 de diciembre, víspera del día de Navidad. Las lecturas diarias corresponden al Ciclo A.


















