A través de un comunicado, se detalló que el empresario falleció “en paz” después de una larga batalla. “Su familia ha solicitado privacidad en este difícil momento”, pidieron.
De manera sorpresiva se dio a conocer la muerte del dueño de OnlyFans, Leonid Radvinsky, a los 43 años, en un momento clave para la plataforma, porque el empresario llevaba adelante negociaciones vinculadas a la venta de una parte de la empresa.
“Con profunda tristeza, anunciamos el fallecimiento de Leo Radvinsky. Leo falleció en paz tras una larga lucha contra el cáncer”, señaló la compañía en una comunicación oficial difundida por Bloomberg haciendo referencia a la enfermedad oncológica que estaba atravesando.
Al mismo tiempo, indicaron que “su familia ha solicitado que se respete su privacidad en estos momentos tan difíciles”.
Si bien Radvinsky nació en la ciudad portuaria ucraniana de Odesa, cuando era un niño se mudó con su familia a Chicago y se mudó a Florida donde vivió hasta sus últimos días. Según datos de la compañía, el empresario era conocido por evitar la exposición pública y rara vez ofrecía entrevistas o declaraciones.

Quién es Leonid Radvinsky y qué pasará con el futuro de OnlyFans
Leonid Radvinsky había tomado el control mayoritario de OnlyFans en 2018, dos años después de su lanzamiento, y desde entonces transformó el negocio en una máquina de generar ingresos. Bajo su gestión, el sitio experimentó un crecimiento explosivo, especialmente durante la pandemia, y se consolidó como un modelo de monetización directa entre creadores y usuarios.
Sin embargo, en el último tiempo el empresario estaba en negociaciones para vender una participación mayoritaria de la compañía en una operación que valuaba el negocio en unos 5.500 millones de dólares. Entre los interesados aparecía la firma de inversión Architect Capital, que analizaba estructurar una compra con financiamiento significativo.
Sin su principal accionista y figura central en la toma de decisiones, el futuro de OnlyFans queda en total incertidumbre. La sucesión del control y el destino de esas negociaciones marcarán el próximo capítulo de una plataforma que redefinió, con polémica y rentabilidad, la economía digital del contenido pago.




















