Si bien el principal motivo de inasistencia son los problemas de salud (62% de los estudiantes), el segundo factor más frecuente (señalado por el 39% de los alumnos) es “no tener ganas de ir a la escuela”.
El dato abre un interrogante sobre el vínculo de los jóvenes con la institución escolar. Sobre todo porque en las escuelas privadas -asociadas a sectores de mayor nivel socioeconómico- es donde más se admite faltar por “no tener ganas”: lo reconoce el 49% de los estudiantes, frente al 34% de quienes van a escuelas públicas.
Esa información muestra que el ausentismo tiende a concentrarse en ciertos grupos de estudiantes. El 21% de los alumnos dice faltar entre 15 y 19 días por año; el 20%, entre 20 y 29 días; y el 10% registra 30 o más faltas anuales. En contraste, el segmento de jóvenes que suman entre 5 y 14 inasistencias descendió del 41% en 2022 al 34% en 2024: según los autores, esto sugiere un desplazamiento hacia patrones de ausencia más graves. Por su parte, los grupos con menor cantidad de ausencias (de 0 a 4) permanecieron estables.
Para los directores de escuela, el ausentismo estudiantil es el principal obstáculo para el aprendizaje: el 46% lo considera un problema moderado o serio, por encima de otros factores como la impuntualidad (45%), los bajos logros educativos (39%) o el ausentismo docente (37%), según los datos de Aprender 2024.
Todas las provincias registran un aumento del ausentismo
Desde el Observatorio señalan que el crecimiento ha sido tan grande que en Aprender se vieron obligados a agregar en 2024 un nuevo ítem que agrupe a los alumnos que tienen más de 30 faltas al año, algo que en 2022 no existía.
Si bien todas las provincias registran un aumento del ausentismo, hay muchas diferencias entre ellas. Buenos Aires encabeza el ranking con 66% de estudiantes que acumulan al menos 15 faltas, seguida por la Ciudad (59%), Tierra del Fuego (55%) y La Pampa (54%).
En el otro extremo, Santiago del Estero (28%), San Juan (29%) y Jujuy (30%) presentan niveles más bajos de ausentismo, según lo informado por los estudiantes.
El ausentismo estudiantil es uno de los fenómenos que más inciden en la calidad de los aprendizajes. La misma prueba Aprender incluye preguntas para los directores, y el 46% lo consideró un problema moderado o serio, por encima de otros factores como la impuntualidad de los estudiantes (45%), los bajos logros educativos (39%) o el ausentismo docente (37%).
Los autores señalan que, como en Argentina todavía no existe un sistema consolidado de datos nominales y abiertos sobre las inasistencias escolares, la mayor parte de la información disponible surge de las declaraciones de los propios estudiantes. Esto restringe la capacidad de medir el problema con precisión y de diseñar políticas públicas sustentadas en evidencia, advierten.





















