La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años encontrada sin vida en Córdoba tras una semana de búsqueda, sumó datos determinantes sobre la mecánica del crimen. La fiscalía, liderada por Raúl Garzón, apunta a Claudio Barrelier, de 33 años, como el único imputado y presunto autor material del homicidio, el cual habría ocurrido en su búnker privado de barrio Cofico.
Cuál es la hipótesis del traslado del cuerpo de Agostina Vega
Según la reconstrucción que realizan las autoridades, el sospechoso habría desmembrado el cuerpo y trasladado los restos el pasado lunes hasta un descampado cercano a una zona de chancherías. Para el traslado, los peritos creen que Barrelier utilizó un Ford Ka negro que le había pedido prestado a su amante. Las cámaras de monitoreo registraron el movimiento del auto, donde se observaron tres bultos sospechosos: dos conservadoras pequeñas en el asiento trasero y un tercer elemento blanco, pesado y voluminoso, ubicado en el asiento del acompañante.
Los restos fueron localizados semienterrados cerca de una acequia gracias al trabajo de una perra de rastreo. En el predio, el padre de la menor, Gabriel Vega, reconoció pulseritas, anillos y una marca de nacimiento en un brazo. Tras el hallazgo, se supo que Barrelier intentó quitarse la vida en el penal de Bouwer y debió ser hospitalizado. La justicia analiza los perfiles digitales de la víctima, ya que el acusado habría usado sus redes para simular que continuaba con vida.
El quiebre de la madre de Claudio Barrelier
Por otra parte, la causa registró un fuerte impacto en el entorno del detenido tras las declaraciones de Viviana, la madre del imputado. En un giro rotundo respecto a sus primeras posturas de defensa, la mujer de 61 años rompió el silencio de manera contundente ante los medios: “Quiero que me explique por qué lo hizo. Estoy en shock. Me cuesta creer todo. No quiero ni prender la televisión. Yo no creía una cosa así. Nunca me lo hubiera imaginado“.
Mientras tanto, la madre de Agostina, Melisa Heredia, se constituyó como querellante particular bajo la representación del abogado Carlos Nayi. La justicia procedió al secuestro y entrega del teléfono celular de la mujer para peritar exhaustivamente una serie de comunicaciones y llamadas recibidas durante los últimos días de la búsqueda, buscando esclarecer los vínculos de manipulación que el imputado ejercía sobre la menor de edad.






















