Tanto el piloto como el copiloto de la aeronave eran los únicos tripulantes que iban en el vuelo que se estrelló en una casa de esa localidad.
Un avión privado Challenger 300 (matrícula LV-GOK) se estrelló en el mediodía de este miércoles con una casa de la localidad bonaerense de San Fernando. La aeronave, que llegaba de Punta del Este, debería haber aterrizado en el aeropuerto de esa ciudad, pero no logró llegar a destino y provocó una tragedia que se cobró la vida de dos personas, además de los daños a las casas del lugar del hecho.
Tras despistar, el avión -que pertenece a la familia de Jorge Brito- se incrustó contra una vivienda en las inmediaciones del aeropuerto de San Fernando, dejando un saldo de dos muertos: el piloto y el copiloto. Lo cierto es que podría haber habido más víctimas, dado el impacto de la aeronave en las casas aledañas, pero los investigadores informaron sólo el fallecimiento de las únicas personas que iban a bordo del avión.