Desde Casa Rosada se da impulso a una nueva normativa para que los barras y los dirigentes que colaboren de algún modo con ellos sean pasibles a penas más duras.
El Gobierno Nacional trabaja en un proyecto de ley para que los barrabravas que subsisten en el marco del fútbol profesional argentino sean considerados como organizaciones criminales, de manera de aumentar las penas que se les aplican ante hechos delictivos.
La normativa se encuentra en revisión en el área de Legal y Técnica de la Presidencia y, según trascendió, el proyecto pone en el centro de la discusión a los organizadores de eventos deportivos, quienes tendrán la responsabilidad de garantizar la seguridad en los estadios.
El objetivo es cerrar cualquier brecha legal que permita a las barrabravas operar con impunidad, buscando erradicar el control territorial y financiero que estas organizaciones ejercen dentro y fuera de los estadios.
Los detalles del proyecto oficial contra las barras
Se prevé penalizar a aquellos que permitan el ingreso de armas o faciliten el acceso de personas con antecedentes penales, aplicándose de dos a cuatro años de prisión a quienes transporten armas o vendan entradas de protocolo.