Matador. Sí, justo en Victoria y contra Tigre, Boca tuvo cinco minutos en modo matador. Principalmente, porque encontró con Merentiel y Benedetto esa efectividad que le faltó, por caso, al otro Matador, a Cavani contra Sarmiento. Y con eso le alcanzó. Para hacer la diferencia. Para ganar por 2 a 0 el primer partido del ciclo Martínez. Para respirar. Y, por qué no, para volver a sonreír.



















