Una cadena de irregularidades derivó en una situación compleja en la cuál se ve involucrada una humilde familia de Goya. En el Hospital Muniagurria, una joven dio a luz: esperaba un varón, pero le terminaron entregando una nena a la que anotaron en el Registro Civil. Una vez cumplido el trámite, volvieron a decirles que el recién nacido era de sexo masculino. Todo habría comenzado en un serio error en el área de Neo del nosocomio.



















