El cierre del espacio aéreo, los riesgos de seguridad y problemas con visas complican la logística del plantel en medio del conflicto en Medio Oriente.
La clasificación al próximo Mundial 2026 atraviesa un episodio inesperado y cargado de tensión geopolítica. La Federación Iraquí de Fútbol (FIF) presentó un pedido formal ante la FIFA para aplazar el encuentro de repechaje que su selección debía disputar el 31 de marzo en Monterrey, México. La solicitud se fundamenta en una compleja situación logística y de seguridad provocada por el conflicto militar que involucra a Estados Unidos e Israel contra Irán, escenario que afecta directamente a varios países de la región.
El principal obstáculo que enfrenta el combinado iraquí es el cierre del espacio aéreo del país, una decisión confirmada por el Ministerio de Transporte local. Esta medida impide que buena parte del plantel pueda abandonar Bagdad por vía aérea, lo que paralizó completamente los planes de viaje del equipo nacional. Según se informó, aproximadamente la mitad de los jugadores se encuentra en la capital iraquí sin posibilidad de trasladarse para reunirse con el resto del grupo.
La situación también afecta al cuerpo técnico. El entrenador australiano Graham Arnold permanece en Dubái, sin poder ingresar a Irak para trabajar con sus dirigidos. Esta imposibilidad de reunir al plantel complica cualquier intento de preparación para un partido decisivo en el camino hacia la Copa del Mundo.



















