En el cierre del partido en el Monumental, Blanco derribó a Martínez Quarta dentro del área con un fuerte topetazo. Ni Herrera ni el VAR consideraron falta.
El Superclásico de este domingo tuvo un cierre con máxima tensión y muchísima polémica. Cuando el partido ya se moría y River buscaba desesperadamente el empate, una jugada en el área de Boca desató la furia de todo el estadio y de los jugadores millonarios.
El centro al área buscaba la cabeza de Lucas Martínez Quarta, quien había subido para intentar la heroica, pero el defensor terminó en el suelo tras un impacto de Lautaro Blanco.
Escándalo en el final del Superclásico: ¿Era penal para River en la última jugada?
La repetición de las imágenes muestra que el lateral de Boca le propinó un "topetazo" al central del Millonario justo cuando este se disponía a conectar el balón. A pesar de la claridad del contacto y del reclamo unánime de todo River, el árbitro Darío Herrera decidió que no hubo infracción y dejó seguir la jugada sin dudarlo.
Lo que más indignación generó en el cuerpo técnico de River fue la nula intervención del VAR. El sistema de revisión ni siquiera llamó al juez principal para que observara la jugada en la pantalla, una decisión que resultó determinante ya que, apenas segundos después, Herrera marcó el final del encuentro decretando la victoria xeneize por 1-0.
Con el Monumental convertido en una caldera y los jugadores locales rodeando a la terna arbitral tras el pitazo, el triunfo de Boca queda marcado por una jugada que será analizada una y otra vez. Para River, queda la sensación amarga de haber podido rescatar un empate en una acción que, para muchos, debió haber terminado en la pena máxima.






















