El entrenador argentino Marcelo Bielsa se despidió este martes en conferencia de prensa de la selección de Uruguay, tras asumir la total responsabilidad por la eliminación del equipo en la fase de grupos del Mundial 2026.
El director técnico de 70 años calificó el desenlace del torneo como una caída "dolorosa". Asimismo, manifestó su pesar ante los hinchas y expresó: "Es una frustración muy grande, porque era totalmente imprevisto", en referencia a la temprana despedida de la Celeste de la competencia internacional.
Respecto de su culpabilidad en el fracaso deportivo, donde Uruguay finalizó como el peor tercero del grupo ante España, Arabia Saudita y Cabo Verde, Bielsa señaló que su autoría es "muy clara". El conductor admitió su incapacidad para resolver el manejo de los recursos disponibles y agregó que el desenlace es algo "que nadie puede admitir, aceptar o soportar, por más sincera que sea la explicación".
Por otra parte, el preparador rosarino defendió su planteo táctico y recurrió a las estadísticas del juego para evaluar el rendimiento de sus dirigidos en Norteamérica. Bajo esa premisa, el estratega remarcó: "Generamos cinco veces más peligro que Arabia Saudita, el 50% más que Cabo Verde y la misma cantidad de situaciones que España".
Marcelo Bielsa aclaró la situación interna del plantel rioplatense
En su exposición, Bielsa negó rispideces con los futbolistas y valoró la predisposición del volante Federico Valverde, quien le ofreció jugar "en el puesto que usted necesite". Además, desestimó los rumores sobre supuestas protestas del grupo por la extensión de sus charlas técnicas.
El foco de la conferencia también se centró en el arquero Fernando Muslera y su salida ante España. El técnico reveló una inusual situación de vestuario: "Nunca me pasó que un jugador pidiera ser sustituido por el efecto en su ánimo después de un error", precisó sobre la solicitud del guardameta.
Por último, el técnico aclaró el estado de salud del portero previo a ese partido decisivo. "El día previo Muslera tuvo 38,1 de fiebre. Yo, obviamente, estaba informado. Al otro día no tenía fiebre, estaba con disposición absoluta a participar, no tenía síntomas, dolor ni merma de la capacidad física. Estaba en condiciones absolutas de poder jugar", concluyó.
























