En las primeras horas de este lunes, con la apertura de las bolsas comerciales en el mundo en medio de la escalada militar en Medio Oriente, se evidencian fuertes caídas de más del 6% en Asia y algo similar en Europa y en los contratos premarket de Wall Street.
A su vez, el precio internacional del petróleo registró este lunes un fuerte salto que hizo sacudir los mercados financieros de casi todo el planeta. El crudo de referencia Brent Crude Oil se disparó cerca de 25% y llegó a rozar los 120 dólares por barril, su nivel más alto en casi cuatro años, en medio de crecientes temores de que el conflicto en Medio Oriente derive en una crisis energética global.
Preocupación en el mundo por la caída de las bolsas
La escalada del petróleo generó un inmediato clima de aversión al riesgo en las bolsas del mundo. En Asia, los principales índices cerraron con pérdidas contundentes. El índice Nikkei 225 de Tokio se desplomó 6,59%, mientras que el KOSPI de Seúl retrocedió 8,1%. En China, el Shanghai Composite cayó 0,99% y el Hang Seng Index de Hong Kong perdió 2,45%.
El malhumor también se trasladó a Europa. En la apertura de los mercados, las principales plazas del continente operaban en rojo, con caídas superiores al 1% en Londres, París, Madrid, Milán y Frankfurt, reflejando la preocupación de los inversores por el impacto que un conflicto prolongado podría tener sobre el suministro energético y la economía mundial.
El salto del crudo se produjo durante la madrugada argentina, cuando el Brent llegó a ubicarse cerca de los 120 dólares, un nivel que no se veía desde abril de 2022. Aun así, permanece lejos del récord histórico alcanzado en julio de 2008, cuando el barril llegó a 147 dólares en medio de un ciclo alcista de las materias primas que precedió a la crisis financiera global de ese año.
La tensión también se refleja en los futuros de Wall Street. Los contratos del Dow Jones Industrial Average caían 1,89%, mientras que el S&P 500 retrocedía 1,86% y el Nasdaq‑100 perdía 2,15%.
Al mismo tiempo, el CBOE Volatility Index (VIX), conocido como el “índice del miedo”, saltaba 12% hasta los 29,43 puntos, una señal de que los inversores anticipan fuertes oscilaciones en los activos financieros.
En el mercado energético, el impacto fue generalizado. El crudo West Texas Intermediate subía más de 25%, los combustibles avanzaban 11,5% y el gas natural ganaba 6,2%, reflejando el temor a interrupciones en la producción y el transporte de petróleo a nivel global.
En este contexto, los mercados siguen de cerca la reunión de ministros del Grupo de los Siete (G7), prevista para este lunes. Los inversores esperan anuncios de medidas de emergencia que podrían incluir la liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo para moderar el alza del barril, en medio del conflicto que mantiene cerrado el Estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el comercio mundial de crudo.
Entre los países más expuestos figura Japón. La primera ministra Sanae Takaichi señaló que el país cuenta con reservas estratégicas equivalentes a 254 días de consumo y evalúa liberar parte de esos recursos para estabilizar el mercado. Corea del Sur, cuarto importador mundial de petróleo, también enfrenta riesgos por el cierre del paso marítimo.



















