El secretario general de AMET, Rufino Fernández, ratificó la postura del gremio de cara al inicio del ciclo lectivo 2026 al proponer " un acuerdo salarial que contemple las expectativas docentes para iniciar las actividades áulicas con normalidad y descomprimir tensiones en la relación con el Gobierno provincial, en un momento muy complicado de la economía doméstica".
El titular de AMET sostuvo que "es necesario y procedente que, desde ya, se abra una mesa de discusión salarial que garantice un aumento genuino antes del comienzo de clases. De otro modo, no nos quedará otro camino que el de las medidas de acción directa".
"Confiamos en el que el Ejecutivo provincial, a través de los Ministerios de Educación y de Hacienda, producirá la recomposición esperada porque las autoridades son tan conscientes como nosotros de que estamos en un contexto económico muy difícil para los sectores del trabajo y para los docentes en particular", argumentó Rufino.
Durante un congreso de delegados celebrado recientemente, la conducción de AMET dejó en claro que el reclamo salarial es prioritario en razón de la disminución de ingresos "que no se puede ocultar ni siquiera con la manipulación de los índices inflacionarios, algo que ha sido un claro intento de esconder el aumento real de precios con el único objetivo de quitarle una referencia sólida a los trabajadores en la discusión salarial".
"Pero la verdad es que hoy por hoy, no hace falta guiarnos por lo que diga el INDEC; el Gobierno de Corrientes conoce perfectamente la situación de necesidad que atraviesan los docentes en este contexto de crisis", sentenció Rufino, para luego resaltar que "la caída del poder adquisitivo es una realidad palpable en el bolsillo de cada educador. Es algo que se comprueba todos los días en las góndolas de supermercados, en las carnicerías y en los comercios en general".
Recalcó en tal sentido que los reclamos centrales de AMET focalizan el interés coyuntural en el salario básico y el blanqueo de los componentes informales. "La posición oficial del gremio no solo se centra en el monto del incremento, sino en la calidad del salario, es decir que estamos reclamado sumas de carácter remunerativo que enriquezcan el haber con un sentido de inclusión".
"Nuestra expectativa está centrada en lograr una recomposición acorde a la urgencia del momento, es decir un aumento que responda al costo de vida actual, el blanqueo y la regularización de todas las sumas que hoy se perciben en negro, y que todo ello impacte en la integralidad del universo de colegas, de manera que los aumentos se incorporen al salario básico para que la mejora sea horizontal y sostenible en el tiempo", explicó el titular de AMET.
Rufino Fernández aseguró finalmente que "la voluntad de AMET es el diálogo, pero la paciencia de las bases tiene un límite marcado por la urgencia económica. Es algo que el Gobierno debería contemplar para llevar tranquilidad a nuestros representados".



















