En un tono equilibrado, pero con críticas directas hacia la gestión de Javier Milei, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, analizó la coyuntura política nacional. El mandatario correntino no esquivó la polémica por el viaje en el avión presidencial de la pareja del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y advirtió que los errores por "descuido" le están costando caro a la credibilidad del oficialismo.

Respecto al uso de los recursos del Estado, Valdés fue tajante al señalar que el Gobierno nacional terminó cometiendo los mismos fallos que criticaba. "Por la misma inexperiencia hoy les están costando caro; la gente no se los perdona porque votó buscando algo distinto a lo que hoy están haciendo", sentenció.
Además, definió a la administración central como un "gobierno muy confrontativo", señalando que esa actitud genera una exposición negativa inevitable.
El caso Libra y la mirada judicial
Consultado sobre el caso $LIBRA, la presunta estafa que afecta al entorno presidencial, el gobernador evitó declaraciones incendiarias.
"Si han cometido algún delito, la justicia seguramente los va a juzgar", afirmó, manteniendo una distancia prudencial respecto a la víctima de estos esquemas financieros y la responsabilidad política directa.
Reclamo por obras e infraestructura
Uno de los puntos de mayor tensión entre Corrientes y Nación sigue siendo el financiamiento para el desarrollo. Valdés reconoció que el mensaje de "no hay plata" es constante, pero ratificó que no dejará de insistir por las obras de infraestructura que la provincia necesita para potenciar sus 18 parques industriales.
"Este parate tiene que ser abordado con mensajes claros. Hay que hacer obras de infraestructura para que se reactive todo", explicó el gobernador a radio Continental Corrientes.
Para Valdés, la realidad productiva de la región no puede sostenerse bajo un ajuste ciego: "Nosotros seguimos necesitando obras públicas para fortalecer nuestro desarrollo, como lo veníamos haciendo".
El mandatario concluyó que, si bien puede haber zonas del país con necesidades cubiertas, la falta de inversión nacional en el litoral frena proyectos estratégicos que son fundamentales para la generación de empleo y la competitividad regional.



















