
El Presidente fue más allá en su gesto y anticipó que haría lo posible para que el edificio quedara completamente libre de presencia oficial. “Me quedaría en Olivos. Hasta me tomaría el trabajo de convencer a mi hermana de que no vaya a trabajar”, comentó en referencia a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.
La propuesta tiene como antecedente lo ocurrido en 2022, cuando los campeones del mundo rechazaron una invitación similar para festejar el título en la Casa de Gobierno, en un intento por evitar un uso político de la conquista deportiva por parte del entonces presidente Alberto Fernández.
El mandatario libertario, que busca desde hace tiempo sin éxito una foto junto a Lionel Messi, insistió en que para él, la lógica es simple, “no soy digno de estar en esa foto porque yo no tengo nada que ver”.
La épica remontada y el agónico triunfo frente a Egipto luego de estar dos goles abajo a diez minutos del final del partido desató ayer festejos en todo el país.






















