Hay otra confianza en este Boca y eso explica mucho este triunfo 2-1 sobre San Lorenzo. Se nota no solo en la soltura con la que sus jugadores toman decisiones dentro de la cancha, sino en un ambiente que se va acostumbrando a un equipo protagonista y seguro de sí mismo. Que a medida que cambia esa pálida imagen de comienzos de año, también templa su carácter para revertir situaciones traumáticas.



















